Mercedes Torres, aparadora: “Animo a las mujeres y hombres a que aprendan el oficio porque falta mucha mano de obra cualificada”

2 Mar

Pregunta. Su centro de formación lleva en actividad más de 10 años ¿cómo se dirige un taller de aparado?

Respuesta. Pues primero hacemos una selección de personal. Cogemos siempre a personas que, de verdad, necesitan trabajar y quieren aprender el oficio. Por aquí han pasado más de 2.000 personas para aprender y eso se capta enseguida porque a quien le gusta pronto se le ven resultados en su trabajo, en la manera de trabajar e incluso en la forma de comportarse.

La enseñanza es un trabajo continuado con tutorías. Hacemos grupos de 15 personas y el curso completo dura unos seis meses.

El aparado es un trabajo artesanal que no se aprende de la noche a la mañana, se necesitan meses de trabajo. Por muchos años que lleves siempre se aprende, siempre se puede hacer mejor.

P. ¿Por qué decidió montar el estudio de aparado?

R. Pues me buscaron a mí. Yo tenía un taller pequeñito, he trabajo siempre de encargada de aparado desde los 20 años y en 1998 me buscó la Asociación de Mujeres Separadas de Alicante para que diera cursos a divorciadas que se encontraban sin trabajo. Así comenzó todo. A los tres años solicité el estudio como empresa y lo homologué, tal y como me dijo la Consejería de Empleo.

P. En cuanto a la forma de aparar, hay numerosas formas. ¿Cuanto tiempo se suele tardar el realizar un zapato?

R. Depende de muchas cosas. Según el modelo o el material pero se suele tardar desde 15 ó 30 minutos hasta una o dos horas si es una bota complicada. No hay una línea que especifique el tiempo exacto. Por eso en las fábricas hay controladores, porque el zapato lleva muchas operaciones desde que se empieza hasta que se acaba.

P. ¿Qué proceso hay que llevar para coser un zapato?

R. Se empieza desde abajo como los edificios, empezamos uniendo piezas como un puzzle hasta que tienes todos colocado. Cuando te dan el trabajo, te dan todas las piezas cortadas, los patrones y la foto en la que te tienes que fijar para unir las piezas y hacer la forma del zapato.

P. ¿Un secreto?

R. Quizás que quien lo ejerza le tiene que poner mucho cariño porque es entonces cuando sale un trabajo bonito.

P. ¿Qué dificultades tiene el oficio de aparado?

R. En el proceso de enseñanza, yo diría que ninguna. Es un oficio que todo el mundo puede aprender.

Lo que sí puede llegar a dificultar el trabajo es el dolor de espalda. Cuando llevas muchos años trabajando la espalda se resiente de estar en la misma posición muchas horas. Por eso, las aparadoras tienen una silla especial para que estén sentadas bien, pero la mayoría de las veces no se hace.

P. Las aparadoras han sido las peor paradas y las marginadas en este sector ¿Cómo se lucha contra esa desigualdad?

R. Yo hacía diez años que no aparaba, solamente he estado dando cursos de formación. Y ahora que he vuelto a aparar otra vez me doy cuenta que la marginación sigue igual, la aparadora es una figura que el empresario ilicitano no ha sabido respetar y parte de la culpa la tiene también la propia aparadora que no se ha hecho respetar. Los empresarios no han mirado si esa persona ha estado dada de alta o no, si había que indemnizarle de alguna manera ni nada, solamente ha sido trabajar y más trabajar.

Entonces ahora te encuentras con muchas personas que no tienen nada cotizado a la seguridad social y han trabajado muchísimas horas.

Pero lo triste es que, a fecha de hoy, sigue estando el problema de la economía sumergida, de aparadoras que trabajan en sus domicilios sin condiciones y con salarios pobres.

P. ¿Cree que existe alguna solución?

R. La solución sería que el empresario reinvirtiera más en su propia empresa. Las empresas quieren ganar mucho dinero en poco tiempo y ¿como lo hacen? Pues explotando a los trabajadores.

Lo lamentable es que el empresario, sabiendo lo importante que es el aparado, no haya valorado más el oficio.

P. Entonces, sigue siendo un reto mejorar la situación laboral de las aparadoras…

R. Claro. Lo que pasa es que puede pasar que la gente se canse un día y se levante toda de golpe pero eso sería lamentable porque aquí tenemos democracia y hay sindicatos.

Desde la alcaldía de Elche no se apoya la formación del trabajo de aparado siendo el único centro de formación homologado pero seguiremos luchando.

A pesar de todo lo negativo, yo animo a las mujeres y hombres a que se enseñen y aprendan el oficio porque falta mucha mano de obra cualificada. Se está perdiendo la profesión y es un trabajo que es muy bonito y artesanal y cuando te haces una buena aparadora te llevas un buen sueldo a tu casa y tienes fuerza para reclamar lo que es tuyo.

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Una respuesta to “Mercedes Torres, aparadora: “Animo a las mujeres y hombres a que aprendan el oficio porque falta mucha mano de obra cualificada””

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  1. Unas manos de éxito « caLzados - marzo 2, 2011

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